martes, 22 de marzo de 2011

Aplicación de estos Conceptos Básicos en el Análisis Financiero.


  Es necesario destacar la necesidad y utilidad de separar los dos conceptos de fondo de maniobra y capital de trabajo. Tradicionalmente se ha presentado el fondo de maniobra a través de dos definiciones que se consideraban equivalentes:

a)  Diferencia entre capitales permanentes y activo fijo (lo que coincide con la definición aquí presentada.

b)  Diferencia entre activo circulante y pasivo circulante.

Aunque el valor aritmético de ambas diferencias es el mismo, ya que el total del activo y del pasivo son iguales, su contenido y dinámica son muy diferentes:

-  El cálculo del fondo de maniobra como diferencia entre capitales permanentes y activo fijo permite conocer las causas del valor del fondo de maniobra en un momento determinado, así como explicar su variación durante un determinado período de tiempo. En definitiva se están manejando los elementos que generan el fondo de maniobra. 

-  En cambio, el modo de cálculo del fondo de maniobra como diferencia entre el activo circulante y el pasivo circulante, solo permite constatar el valor o las variaciones del fondo de maniobra, pero no explicarlas, puesto que las operaciones que afectan a estas partidas del balance no tienen incidencia sobre el fondo de maniobra.


  Los dos conceptos básicos de fondo de maniobra y capital de trabajo son necesarios para analizar la situación financiera de una empresa. El  análisis de la magnitud del fondo de maniobra es uno de los aspectos fundamentales del análisis financiero; tanto es así, que se ha llegado a decir que una empresa está bien equilibrada cuando su fondo de maniobra tiene un valor elevado; por el contrario, se afirma que su situación es débil cuando su fondo de maniobra pequeño o, con mayor motivo, cuando es negativo.

  Es evidente que cuanto mayor es el fondo de maniobra de una empresa más posibilidades existen de que no tenga tensiones de tesorería. Sin embargo, una empresa con un fondo de maniobra elevado no es sinónimo de una tesorería desahogada. Si sus necesidades de capital de trabajo son, al mismo tiempo, elevadas, es muy frecuente que se encuentre con dificultades de tesorería. Por el contrario, una empresa  con  un  fondo  de maniobra débil no tiene forzosamente que encontrarse con dificultades de tesorería. Si sus necesidades de capital de trabajo son muy pequeñas o  negativas puede tener una situación cómoda de tesorería. 

La conclusión es que el análisis de la  situación financiera de una empresa, y más concretamente, de su situación de tesorería, exige la consideración simultánea del fondo de maniobra y de las necesidades del capital  de trabajo. Cada uno de estos conceptos, insuficiente si se considera de forma aislada, complementa al otro.

  Una forma muy útil de analizar la situación financiera de una empresa es mediante el seguimiento de la evolución de los tres conceptos básicos –  fondo de maniobra, capital de trabajo y situación de tesorería – durante varios períodos consecutivos.
Ello nos permitirá seguir la evolución dinámica entre dichas magnitudes y, como consecuencia, evaluar los cambios que  se vayan produciendo  en la situación financiera. Este análisis se realiza a través del cuadro de financiación que se explica más adelantes. 

  El análisis dinámico se puede complementar con el planteamiento que podemos considerar estático que consiste en comparar el fondo de maniobra con aquellas magnitudes con las que se relaciona más directamente. Al mismo tiempo se analiza la velocidad de realización de las partidas del activo circulante y la exigibilidad de las del pasivo circulante, estudiando su incidencia sobre la situación financiera de la empresa (análisis de las rotaciones).

En la página siguiente se incluye un cuadro resumen  en el que se puede observar el cálculo y las diferencias entre los tres conceptos básicos que acabamos de explicar. 


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